El Día de Todos los Santos tiene una especial trascendencia en los pueblos de la Andalucía más profunda. Las jornadas previas han llenado los cementerios de una inusual actividad; limpieza de lápidas, blanqueo de paredes, reposición de flores e incluso tranquilos paseos. El de Utrera no ha sido menos, y como cada año ha recibido la visita de cientos de ciudadanos. En estos días, el silencio sepulcral se transforma en plegarias, conversaciones en una sola dirección, confidencias y sobre todo recuerdos.
A pesar de que estas instalaciones municipales se han visto desbordadas con el aumento de población, y que presenta dificultades de ampliación debido a su terreno limitado, el consistorio ha acometido numerosos arreglos en los últimos tiempos, en algunos casos urgentes, como el arreglo de uno de los muros tras su desprendimiento.
Una de las últimas obras han sido el asfaltado de algunas calles que separan diferentes grupos. Pero si hay un proyecto de importancia a largo plazo, que es la ampliación en su totalidad de estas instalaciones que se han vistos desbordadas con el aumento de población y que ya están siendo acometidas.
