La sucesión de borrascas que se viene padeciendo desde el pasado 26 de febrero se ha dejado notar en Utrera con distintas incidencias como algún que otro árbol caído, estructuras metálicas desplomadas, caída de cables, averías eléctricas y de telefonía móvil, que han provocado cortes de luz en el municipio, entre otras, debido a las precipitaciones y rachas de fuerte viento.
Las persistentes lluvias ha dejado un nuevo incidente bastante aparatoso este jueves, como ha sido el corrimiento de tierra junto al tanatorio de Utrera, provocando un socavón de grandes dimensiones, que ha derrumbado la bóveda que discurre debajo con la red de saneamiento correspondiente, así como parte de la calzada, carril bici y afectando a una alcantarilla y una farola.
El agujero, que tiene alrededor de cuarenta metros cuadrados, ha sido vallado por operarios del servicio de Aguas del Huesna para evitar cualquier riesgo a conductores y peatones que circulen por la zona, situada frente al cementerio municipal.
Además, la empresa ha trasladado al lugar personal y maquinaria pesada comenzando las labores de retirada de tierra, para poder acometer la posterior restauración de la bóveda hundida y de las infraestructuras afectadas.
