En los días finales de este mes de agosto se están culminando los trabajos de rehabilitación del ayuntamiento de Utrera, así como la adecuación de sus dependencias al servicio y la decoración del mismo. En palabras del delegado de Personal y Régimen Interior, Francisco Serrano, “gracias a una buena planificación y a los profesionales que han intervenido en las distintas fases de las obras, hemos podido conciliar la faceta de la casa consistorial como edificio administrativo con su componente patrimonial, de innegable valor”.
Los trabajos, que han sido ejecutados por personal municipal y contratados a través del Plan de Empleo Municipal, se han centrado en el patio noble de la casa consistorial, cuya galería ha sido consolidada, pues su estructura – de madera – ofrecía riesgos para la seguridad. Asimismo, se ha instalado una nueva cubierta en dicha galería, sustituyendo la viguería de madera, en mal estado, por otra de hierro.
Posteriormente se ha procedido a una nueva distribución de los distintos departamentos municipales, optimizando el espacio disponible. Se han compartimentado las distintas dependencias y se ha colocado señalización en cada departamento, quedando perfectamente identificables cada uno de ellos. Asimismo, se ha renovado el directorio de la entrada y se ha colocado un escudo municipal oficial junto al control de acceso, otras de las novedades que incluye la nueva configuración del consistorio. Se ha procedido a la pintura de todo el interior, incluyendo los cierres metálicos de la galería superior del patio.
Además, se ha aprovechado la colección municipal de pintura contemporánea, hasta ahora almacenada en dependencias de la Casa de Cultura, no accesibles por el público, escogiendo más de 40 obras que decoran ahora salas y galerías del ayuntamiento; incluso se expone una escultura femenina de época romana, procedente de la colección arqueológica municipal.
Este conjunto de labores completan las reformas que se han llevado a cabo en el consistorio desde que Francisco Jiménez alcanzara la alcaldía en 2003, incluyendo la creación del jardín trasero y la restauración del salón chino y el de plenos. Aún queda en proyecto la rehabilitación del salón árabe, uno de los más interesantes desde el punto de vista artístico, y que se prevé ejecutar próximamente.
Hay que recordar que la casa consistorial es un edificio del siglo XVIII, levantado por los condes de Vistahermosa, cuyo interior fue muy transformado por mano de los Cuadra, sus siguientes propietarios, que incluso llegaron a derribar dos viviendas frente al edificio para crear la plaza de Gibaxa y darle así proyección a la monumental fachada.
