El programa Vacaciones en Paz este año ha quedado suspendido por la crisis del coronavirus, algo que ha entristecido tanto a las familias de acogida como a los niños que, cada verano, vienen a España.
En un principio, los más pequeños no entendían ni qué era el coronavirus ni qué significaba estar confinados. Ahora ya han asimilado todos estos nuevos términos pues en los campamentos, aunque no hay ningún caso de contagio por Covid-19 afortunadamente, sí está la población confinada y nuestro #YoMeQuedoEnCasa allí han acuñado: yo me quedo en mi jaima.
En los Campamentos de refugiados de Tinduf, el aislamiento en las jaimas está siendo tremendamente duro. Las temperaturas ahora son ya bastante elevadas, la escasez de abastecimiento de las pequeñas tiendas de comestibles es otro problema añadido a los que hay que sumar la falta de medios sanitarios, recursos, y de que en pocas semanas el calor será insoportable en el desierto del Sáhara, superando los 55 grados.
La suspensión del programa Vacaciones en Paz supondrá que habrán de pasar dos años para ese esperado reencuentro y, por ello, las familias utreranas y de Morón de la Frontera han querido enviarles todo su amor, cariño y apoyo a las familias saharauis y a sus niños y niñas de acogida, en forma de vídeo.
Además, desde la Asociación Amigos del Sáhara de Utrera se quiere poner en marcha alguna actividad que pueda servir para compensar la ausencia de los niños este año y ahí están ideando qué hacer para que lo que supone para la salud de ello los dos meses en España puedan ser proporcionados de alguna manera.
