La Natación se viene usando desde hace varias décadas como medio complementario de las terapias que se utilizan en el tratamiento de desviaciones de la columna vertebral y diversas patologías de la espalda, como hernias, lumbalgias, contracturas musculares, etc. De hecho, médicos especialistas como traumatólogos, reumatólogos y rehabilitadores, entre otros, son los que con mayor asiduidad remiten a sus pacientes a las Instalaciones y Centros con piscina donde se ejecutan programas de Natación Terapéutica, debido fundamentalmente a los innumerables beneficios que el medio acuático proporciona al ser humano.
El programa de Natación Terapéutica de la piscina de Vistalegre pretende ofertar unas actividades acuáticas higiénico-educativas y preventivas que incluyen una gran variedad de recursos y excelentes posibilidades de ejecución, aprovechando las propiedades físicas que el medio acuático proporciona.
Por un lado, se dirigen a la compensación de las desviaciones de la columna vertebral, y por otro, a la compensación de enfermedades y lesiones que pueden aparecer en la etapa adulta. Estas actividades pretenden, a su vez, complementar los tratamientos farmacológicos, ortopédicos, rehabilitadores y otras estrategias médicas. Los beneficios y ventajas de la práctica de la Natación Terapéutica son muchos, entre los que se encuentran:
La flotabilidad ayuda al cuerpo a reducir el efecto de la gravedad y por ello, nos libramos de la mayor parte de nuestro peso, produciéndose una descarga de la estructura ósea y articular, se relajan los músculos y disminuyen los dolores. Así, es posible realizar movimientos más amplios y libres que fuera del agua.
La adaptación del cuerpo a este medio mejora la capacidad motriz y favorece la recuperación de ciertas habilidades motrices y el conocimiento y la aceptación del propio cuerpo.
La resistencia que ofrece el agua nos permite realizar un trabajo de tonificación muscular y un ejercicio aeróbico, lo que nos lleva a una mejora de la condición física general y específica, adaptándola al nivel, características y problemas individuales, con un esfuerzo
menor al desarrollado en tierra firme.
Facilita la práctica segura y moderada.
La mayor densidad, la viscosidad y las turbulencias del agua, permite una tonificación adecuada de la musculatura y el desarrollo de la movilidad articular y la elasticidad muscular.
Las mejores posibilidades de ejecución nos permiten concienciarnos de la importancia de la columna vertebral para la salud y mejorar por consiguiente las actitudes posturales.
Es un medio que facilita la recuperación sensorial y el trabajo perceptivo.
La presión hidrostática del agua ejerce una acción de masaje sobre la piel y estimula la conciencia de la superficie corporal.
La temperatura del agua (27º-28º) también ejerce efectos beneficiosos, mejorado la circulación sanguínea, generando una dilatación de los vasos sanguíneos superficiales y un aumento de la circulación periférica.
El mayor flujo de sangre hace que los músculos se calienten, disminuyendo el tono muscular y relajando la tensión muscular.
El masaje del agua también influye en las terminaciones nerviosas, disminuyendo su sensibilidad y proporcionando así, una sensación agradable de analgesia. Además, el agua es un medio agradable, lúdico y atractivo, que nos permite fomentar la práctica continua de la actividad física en general.
Mejora la autoestima y las relaciones sociales al tener contacto con otras personas con similares patologías
Para más información y reserva puede llamar al 955898656 / 637478130
