El índice de precios de consumo (IPC) bajó un 1,2% el pasado mes de julio respecto al mes anterior, tres décimas más que en España (0,9%). Con este dato, la tasa de inflación de Andalucía se sitúa en el -0,6%, tres décimas menos que la media nacional (-0,3%).
En el comportamiento de los precios destacan los descensos en ‘vestido y calzado’ (-13,9%), debido a la temporada de rebajas; ‘comunicaciones’ (-1,2%), por la bajada en los precios de los servicios telefónicos; y ‘menaje’ (-1,1%), especialmente por textiles para el hogar (-4,9%). En sentido contrario, sobresale el aumento de los precios en ‘ocio y cultura’ (0,7%), sobre todo viajes organizados (8,7%), propio de un mes estival; ‘bebidas alcohólicas y tabaco’ (0,5%), principalmente por el aumento del precio del tabaco (0,6%); y ‘hoteles, cafés y restaurantes’ (0,4%), especialmente por los hoteles y otros alojamientos (6,1%).
En términos interanuales, los mayores descensos corresponden a ‘comunicaciones’ (-6%), por los servicios telefónicos; ‘ocio y cultura’ (-2,9%), sobre todo por los equipos y soportes audiovisuales, fotográficos e informáticos (-8,9%); y ‘alimentos y bebidas no alcohólicas’ (-2,3%), especialmente por las patatas y sus preparados (-29,3%), las frutas frescas (-19,5%), y aceites y grasas (-13,3%). Frente a ello, los mayores aumentos se dan en ‘vivienda’ (1,6%), por la electricidad, el gas y otros combustibles (2,5%) y otros servicios relacionados con la misma (2,9%); ‘enseñanza’ (1,5%); y ‘bebidas alcohólicas y tabaco’ (0,7%), por el tabaco (0,9%).
La Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo considera preocupante el comportamiento de los precios en España, con tasas de crecimiento interanual negativas. La tasa de inflación se sitúa a nivel nacional en el -0,3% y en Andalucía en el -0,6%, un punto por debajo de la avanzada para la Zona Euro (0,4%); y todas ellas muy por debajo del objetivo de estabilidad de precios del Banco Central Europeo (2%).
Esta situación de tasas de inflación negativas aumenta el riesgo de deflación en la economía española, lo que puede poner en peligro el incipiente proceso de recuperación económica. Frente a ello, la Consejería de Economía considera necesaria la adopción de medidas de carácter expansivo y la puesta en marcha de políticas activas de empleo, que estimulen la demanda doméstica y permitan consolidar el proceso de recuperación económica.
