La Hermandad del Rocío de Utrera ya está en casa. En la tarde noche de este jueves regresaba tras permanecer nueve días fuera de la ciudad en su peregrinación a la aldea almonteña y disfrutar de la Romería de Nuestra Señora del Rocío.
Como es habitual, cada año, la entrada a Utrera de la Hermandad rociera se hacía por la barriada de La Fontanilla y desde ahí se adentraba, poco a poco, en el centro y recorría los puntos más destacados de este regreso.
En la Plaza del Altozano se producía la primera parada ante las puertas de la Capilla de San Francisco donde aguardaba una representación de la Hermandad de la Veracruz. De allí a uno de los lugares donde más se espera el Simpecado de Utrera, la esquina de Álvarez Hazañas con San Juan Bosco. Cantos, petalada para el Rocío utrerano era la ofrenda que se realizaba un año más a la Hermandad.
Y por la Vereda la llegada a la Capilla del Carmen y a San Bartolomé, con representación de las Hermandades de Los Estudiantes y Nuestro Padre Jesús Nazareno y, también, la Archicofradía de María Auxiliadora. Este año la Hermandad del Rocío ha querido tener un detalle con las hermandades que esperan su regreso y en señal de agradecimiento les hizo entrega de una imagen de la Virgen del Rocío en miniatura.
Y siguiendo por la Vereda y con más rapidez de la deseada por las personas que esperaban el regreso continuaron su caminar hasta llegar a su sede canónica, la Parroquia de San José, donde finalizaba su caminar de nueve días con el rezo de la Salve.
