El patio de la Casa de Cultura se unía como escenario de una de las actividades programadas para la I Feria de Industrias Culturales del Flamenco. Con ella se cerraba el primer día de trabajo y presentaciones, y ese punto final tenía que hacerse por cantes flamencos.
La Fiesta Maridaje Utrera, Morón, Lebrija, Alcalá de Guadaira era el nombre de este espectáculo que pretendía ser muestra de lo que estas localidades aportan al flamenco.
Abría la actuación de Juana Valderrama, hija del mítico Juan Valderrama, que dejó su bonita voz aunque, quizás, más alejada del flamenco que posiblemente esperase el público que allí se dio cita.
Tras ella llegó Antonio Santiago acompañado, al igual que Valderrama, de la guitarra de Romerito Pantoja. Santiago dejó sus versiones más flamencas, abandonando el micrófono en más de una ocasión, que hizo que surgiera el baile improvisado de más de un espectador.
