El séptimo de los conciertos que viene protagonizando la Asociación Musical Álvarez Quintero para celebrar su cincuenta aniversario fundacional estuvo dedicado a las hermandades de penitencia utreranas en forma de homenaje sonoro. Tuvo lugar el sábado 2 de febrero a las 20:00 horas en el Teatro Municipal ‘Enrique de la Cuadra’ y contó con la presentación de Cristóbal García Caro, director, entre otros de programa cofrade de ABC Punto Radio Utrera.
El concierto, de algo más de hora y media de duración, estuvo dividido en dos partes con la interpretación de trece marchas en total acompañadas de imágenes del a cofradía a la que hacía referencia y ordenadas de la misma forma en que procesionan.
Así, la primera de ellas no podía ser otra que la Hermandad de la Santísima Trinidad, para la que sonó la marcha ‘Jerusalén’ de José Vélez García.
‘Nuestro Padre Jesús’ de Emilio Cebrián ilustraba con sus notas la tarde del Domingo de Ramos, protagonizada por el misterio de la Oración en el Huerto.
‘La Madrugá’ de Ángel Moreno servía asimismo para rendir tributo a la Hermandad de la Quinta Angustia, mientras que ‘Amarguras’ de Font de Anta fue la elegida como homenaje sonoro a la Hermandad de los Muchachos de Consolación.
‘Veredas de Amor’ de Juan Núnez Álvarez aludía a La Hermandad de Los Estudiantes que cada Martes Santo pasea por las calles de Utrera a Ntra. Sra. de las Veredas y el Santísimo Cristo del Amor.
Seguidamente, los músicos interpretaban ‘Palio Blanco’ de Miguel Sánchez Ruzafra para elogiar a la Hermandad de los Aceituneros y a su titular, María Santísima de la Paz.
Y llegando al Jueves Santo sonaba ‘Virgen de los Desamparados’ de Felipe Piñero Quinta para acompañar a la segunda salida de la Trinidad, en la que el Cristo de los Afligidos acompaña a Nuestra Señora de los Desamparados ya vestida de reina.
‘La música del silencio’ de Francisco Meguizo Fernández ponía notas musicales al sepulcral silencio de la Hermandad del Redentor Cautivo.
Y del la sobriedad del Cautivo al júbilo de la Hermandad de Los Gitanos, que rompe la Madrugá con el Cristo de la Buena Muerte y Ntra. Señora de la Esperanza, a la que rinde tributo la marcha ‘Madre de los patriarcas’ de José Suárez Pitín y José Álberto Bocanegra.
Con ‘Soleá Dame la mano’ de Font de Anta’ llegaba el Vienes Santo de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de las Angustias.
‘Pasa la Virgen Macarena’ de Pedro Gómez Laserna era al elegida para homenajear a la Hermandad de la Vera Cruz y a su misterio de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna.
Y el recogimiento de la Hermandad del Santo Crucifijo de Los Milagros se hizo música con ‘María Santísima del Dulce Nombre de Luis Lerate Santaella.
Cerraba este recorridos sonoro por la Semana Santa utrerana ‘Mater Mea’ de Ricardo Moreno, para acompañar al Cristo Yacente del Santo Entierro y a su madre vestida de negro luto, nuestra señora de Los Dolores.
Así finalizaba un concierto, que bajo el título ‘Medio siglo de música procesional’ servía de homenaje a las hermandases y de preludio a la Semana Mayor utrerana.
