La portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Utrera y candidata a la Alcaldía por dicha formación, Isabel González, ha querido mostrar su “satisfacción” ante la inauguración este jueves de una plaza en la localidad que llevará el nombre del expresidente del Gobierno de España, Adolfo Suárez.
González considera que es “un merecido reconocimiento a la trayectoria política de una de las figuras capitales en el devenir del proceso de la Transición de la dictadura a la democracia en nuestro país”.
Pero ha lamentado el “relativo retraso” que ha sufrido la concreción de este necesario homenaje de la ciudad de Utrera a su figura, “dado que la iniciativa que ha permitido acometerlo se aprobó en Pleno hace ya casi nueve años, pocos días después de producirse su fallecimiento”, a la edad de 81 años.
A pesar de todo, Isabel González celebra que “por fin” Utrera vaya a contar en su callejero urbano con una mención hacia la persona “que ha encarnado como ningún otro el verdadero espíritu del diálogo y del consenso en la política española reciente”, no solo a nivel institucional favoreciendo la legalización de los partidos políticos, sino también a nivel ideológico, al tratar de agrupar en un mismo espacio político conceptos como la democracia cristiana, el liberalismo y la socialdemocracia.
Para González se ha convertido “en todo un modelo para las posteriores formaciones que se han ido reivindicando como transversales, progresistas y de centro, entendiendo el centrismo no como otro concepto ideológico cerrado más, sino como una alternativa a la polarización y al sectarismo políticos que han ido (y todavía siguen) caracterizando la historia reciente del país”.
Prueba del profundo vínculo que se dio entre la localidad y la figura de Adolfo Suárez es el hecho de que sus dos formaciones políticas, tanto la UCD como el CDS, obtuvieron representación en el Consistorio utrerano en las elecciones de 1979 y 1987, respectivamente.
De hecho, la importancia electoral que el mismo Suárez le concedía al municipio de Utrera “le llevó a acudir personalmente al mismo para arropar al candidato que había presentado su formación en la convocatoria de 1987, Rafaél Alé Ortega”.
Estos antecedentes demostrarían, según la portavoz de Ciudadanos, que los utreranos “siempre han valorado en el ámbito local las alternativas moderadas y reformistas liberales de centro, frente a la confrontación artificial entre los dos viejos bloques políticos tradicionales que configuran el sistema bipartidista, que algunos pretenden fomentar”.
“Prueba de esta búsqueda por tratar de trascender la rivalidad y la confrontación bipartidista es el hecho de que buena parte de las mociones registradas por Ciudadanos suelen resultar a menudo apoyadas por unanimidad por parte de todo el Pleno, al priorizar siempre el diálogo y la búsqueda de consensos para alcanzar soluciones reales por encima del postureo electoralista”.
