El barrio donde se crió Tate Montoya, Las Veredillas, lleva desde el pasado viernes 29 de noviembre rotulada una plazuela con su nombre, un reconocimiento a este utrerano tan querido que falleció en mayo.
Así, se congregó un gran numero de conocidos de este polifacético artista; familiares, amigos y políticos de varios partidos para presenciar la inauguración de esta plazuela. El hermano del homenajeado, Enrique Montoya, le dedicó unas palabras en nombre de la familia, recordándolo como una gran persona ante todo y asemejó el nombre de plazuela a la figura de su hermano.
Acto seguido se descubrió la placa de manos de la mujer del artista, Antonia, el hermano Enrique y el Alcalde de Utrera, Francisco Jiménez.
La placa es de forma esférica simulando a las diferentes fases de la luna donde se puede leer ‘Plazuela Tate Montoya’ y ha sido realizada por Rafaela Salmerón. A parte de este nombramiento de la plazuela, desde el Ayuntamiento, se está ultimando los preparativos para dedicarle una estrella en el parque del Muro junto a los demás artistas utreranos vinculados con el flamenco concretamente al lado de su padre, Enrique Montoya.
Esa misma tarde el recuerdo del artista utrerano no quedó en la inauguración de la plaza, a las 19:00 horas tuvo lugar la presentación de su libro póstumo “Encadenados” en la Casa de la Cultura.
Salvador de Quinta se encargó de presentar este libro que Tate dejó escrito antes de que su enfermedad le impidiera publicarla. La novela es la representación de la vida, en la que van sucediendo los personajes y se van enlazando las historias con sus capítulos.
Junto al presentador estuvo María José García Arroyo, Delegada de Cultura, Pepe Montoro, amigo de Tate, Enrique Montoya y Luis El Marquesito. Entre todos recordaron a Tate como un gran comunicador, cantante, escritor, maestro y excelente cocinero entre otras muchas cualidades, citando algunas anécdotas que pintó algunas sonrisas al público allí presente.
