Multitud de vecinos se dieron cita ayer en la Parroquia de Santa María en lo que fue la última misa oficiada por el párroco Don Diego Pérez Ojeda antes de su traslado a Los Palacios.
Una misa muy emotiva y con un discurso de más de 15 minutos, el párroco agradeció a los fieles el trato dado en estos 7 años y pidió perdón por si ofendió alguna vez a alguien y manifestó que “es difícil contentar a todo el mundo”.
Diego Pérez tuvo un agradecimiento especial a la gente que han pasado por la feligresía y en especial el haber tenido seminaristas como Marco que ha llegado a sacerdote. También recordó a los colaboradores como grupos de catequesis y el Consejo de Hermandades.
Finalmente el párroco manifestó la ilusión que tiene con el nuevo destino y su deseo de servir pero que la unión que tiene con el pueblo es fuerte y visitará mucho Utrera
A la despedida se sumó el expresidente del Consejo de Hermandades, Rafael Rojas, que destacó la labor de Don Diego y le agradeció la atención y el trabajo que ha hecho tanto en obras como en mejoras de la parroquia de Consolación. Deseándole lo mejor concluyó el discurso con un “que la Virgen de Consolación le acompañe siempre”.
