Las obras correspondientes a la primera fase de remodelación de La Corredera se encuentran en su “recta final”, según ha afirmado el delegado de Obras, José Antonio López León.
Los trabajos, iniciados a comienzos del pasado mayo, se incluyen dentro del Plan de Inversiones de la Diputación para 2012, y han consistido en la renovación de la pavimentación, red de suministro de agua y alcantarillado.
En concreto, esta primera fase ha afectado al tramo que discurre entre la Plaza de Santa Ana y la calle Eduardo Dato. Como consecuencia de estas obras se han cambiado las tuberías de agua y alcantarillado por otra de mayor capacidad. En cuanto al pavimento, el de de rachas graníticas se mantendrá en las zonas de aparcamiento, mientras que en la calzada se cambiará el de rachas por adoquín granítico. Asimismo, y continuando con las obras ya vistas en diversas zonas del centro, se han soterrado los contenedores de basura, contribuyendo a disminuir su impacto visual.
La empresa encargada de ejecutar las obras ha sido Hérgamo, contando con un presupuesto de 165.000 euros. Resultado de la finalización de los trabajos, en breve se procederá a restablecer el tráfico en la zona, si bien ya se está trabajando en el proyecto de la segunda fase de la Corredera.
“En definitiva”, ha señalado el concejal de Obras, “se trata de modernizar una serie de vías fundamentales por sus dimensiones y tráfico, proporcionándoles a los vecinos infraestructuras de calidad y mejorando sensiblemente el estado de calzadas y acerados; así hemos actuado, recientemente, en la calle Molares, y con esa meta hemos abordado la remodelación de La Corredera, uno de las principales arterias del tráfico en nuestra ciudad”.
