El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, ha comparecido esta mañana en rueda de prensa para informar del principio de acuerdo con la marquesa de Santaella, lo que supondrá el final del conflicto en la barriada de San Joaquín de la localidad.
Los hechos se remontan al inicio de la década de los 80, cuando salen a subasta unos terrenos de la empresa Bejar, promotora de la barriada, que son adquiridos por Manuel de Soto y Carvajal, marido de la marquesa de Santaella, actual propietaria tras el fallecimiento de su esposo. Dichos terrenos, se corresponden con las cesiones obligatorias que le corresponden al ayuntamiento tras la urbanización de la zona.
Tras varios litigios, el asunto llega al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que falla a favor del consistorio, apelando el marquesado al Tribunal Supremo, que también falla a favor del Ayuntamiento en abril de 1991. A pesar de esta sentencia favorable, los anteriores gobiernos no promovieron la recepción de la barriada, llegando así el conflicto hasta el año 2011, fecha en que el Juzgado nº 2 de Utrera dictamina que la marquesa de Santaella es “la legítima poseedora” de la propiedad en litigio. Aún así, se reconoce éstos terrenos “fueron objeto de cesión obligatoria y gratuita al ayuntamiento”, y añade que desde 1974 la clasificación urbanística ha sido de “urbano, equipamiento zona verde y que en 2001, con el PGOU, ha sido de urbana y equipamiento deportivo, en ambos casos sin que se hicieran alegaciones en fase de información pública”.
Finalmente, al alcalde ha anunciado hoy el principio del acuerdo definitivo que implica la cesión por parte del consistorio de 6 parcelas, de aproximadamente 100 metros cuadrados cada una, situadas en el SUP-2, detrás de la zona del colegio Salesianos y Agroaceitunera. Estos terrenos compensan los 500 metros cuadrados de edificabilidad que le corresponden a la marquesa de Santaella en la barriada de San Joaquín. El acuerdo también implica que el consistorio abonará a la otra parte 50.000 euros, 30.000 de los cuales se harán efectivos a la firma del acuerdo y los 20.000 restantes en un plazo de dos o tres meses.
Por otro lado, ambas partes se comprometen a retirar las denuncias o procedimientos que se hayan interpuesto “porque la intención es cerrar definitivamente un problema que lleva abierto más de 30 años y lo razonable es que no quede ningún fleco ni ningún asunto pendiente de resolver”, asegura Francisco Jiménez. Así, el alcalde se considera “satisfecho” y argumenta que no se trata de buscar “ni ganadores ni perdedores, sino de resolver definitivamente un conflicto que los vecinos de San Joaquín están viviendo en primera persona y de garantizar que la barriada mantenga en pleno uso todas sus zonas como ha venido siendo hasta ahora”.
Con relación a los desperfectos en la zona del campo de fútbol, en la que los propietarios retiraron parte del vallado perimetral y las porterías, el alcalde asegura que será el ayuntamiento el que acometa la reparación de estos desperfectos, “tal y como yo mismo y el resto de la corporación nos comprometimos con los vecinos en el Pleno Municipal”.
