La Banda Sinfónica Unificada de Utrera debutó este pasado viernes, 22 de junio, en el sexto concierto del Ciclo de Música de la Ilustración y que clausuraba la programación del Año Cultural Abate Marchena hasta después del verano.
La formación musical debutaba, en el Castillo y con lleno absoluto, presentando una propuesta creada expresamente para la efeméride en la que sonaron bulerías, valses, ritmos latinos y norteamericanos, cantos gregorianos y una fuga a cuatro con coral superpuesto.
La banda estuvo acompañada por el Coro Filarmonía de Sevilla y la Asociación de Campaneros de Utrera.
Este concierto transportó al espectador a la época de la Revolución francesa con efectos especiales que emulaban los cañones y las salvas de fusil, convirtiendo el emblemático escenario en una suerte de Bastilla.
La obra, compuesta y dirigida por Bernal Montero y narrada por Alex Franconetti, expone la vida del ilustrado con pequeñas piezas de carácter pedagógico.
La suite cuenta con siete movimientos que recorren la biografía del Abate, desde su infancia hasta su regreso a España.
Así, en “Utrera”, la música nos introduce en la vida del niño José Marchena. Sus primeros estudios, su paso por el seminario y la despedida del pueblo, con ritmos por soleá y armonías y melodías románticas.
En “Bachiller en Leyes” nos transporta a Salamanca, donde el Abate realizó sus estudios, con un vals en forma de ronda.
En “La Huida” el intelectual escapa a su idolatrada Francia perseguido por la Inquisición. Aquí escucharemos por primera vez la voz de Marchena y el comienzo de “La Marsellesa” como promesa de un futuro ilusionante y libre.
En “El sueño de América” los ritmos latinos nos hablan de su intento de huida a América cuando Marat ordena su detención.
En “Encarcelado”, el ilustrado es encerrado en los calabozos de La Conciergerie de París, donde se inventa una religión para mofarse de un monje allí detenido. En este ambiente de susurros, órdenes, cadenas y el constante sonido de la guillotina, oiremos una fuga a cuatro y un coral superpuesto.
El sexto movimiento es la “Canción del Abate prisionero”, que lamenta la dirección que tomaron los hechos durante el Terror y cuyo estribillo se toma de lo escrito por Marchena a Robespierre: “Tirano, me has olvidado”.
La suite se cierra con “Retorno a España”, un epílogo de la obra y vida del Abate que culmina con un coral escrito sobre parte de la ‘Epístola a Lanz sobre la libertad política’: “¿Do estás, oh, juventud?”.
También recorrieron obras de autores contemporáneos al Abate Marchena como Arriaga y Barbieri, del que se presentó una selección de “Los diamantes de la corona”, su zarzuela más francesa.
La pieza que cerró el concierto fue la “Obertura 1812” de Tchaikovsky, que retrata los heroicos hechos de principios del XIX que marcaron a Europa de la mano de Napoleón. Su final triunfal incluía una salva de disparos de cañón y repique de campanas.
