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El PP de Utrera redacta una moción para dedicar una calle o plaza al ex presidente Adolfo Suárez

Paqui Fuentes, portavoz del partido popular de Utrera presentará una moción en el próximo pleno para dedicar una calle o plaza en Utrera al ex presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, por su contribución al desarrollo de la democracia y las libertades públicas en España.

ADOLFO SUAREZ GONZALEZ (1932-2014)
Adolfo Suárez González, fue un actor relevante e imprescindible en la Transición española y primer presidente de la democracia. Falleció a los 81 años en Madrid tras más de una década de padecer alzhéimer, que acabó causándole un deterioro irreversible y determinante.
La figura de Suárez, nacido en Cebreros (Ávila) en 1932, permanecerá en adelante asociada a un prestigio y reconocimiento personal y político del que en realidad no siempre gozó. Se retiró definitivamente de la política en 1991 tras el contundente fracaso electoral del CDS, según recuerdan las mismas fuentes.
El primer presidente de la democracia fue designado por el Rey el 2 de julio de 1976 para sentar las bases de un cambio de régimen pacífico, sustentado en la articulación de un sistema de libertades, un nuevo modelo de convivencia social y un nuevo modelo de Estado; fruto del trabajo de muchos pero ciertamente con su impulso.

La muerte de Adolfo Suárez es el desenlace de un gran político que, junto al Rey Juan Carlos I, desarrolló el régimen democrático que vivimos y disfrutamos. Fue un hombre de principios y valores hondos que dejó un gran legado político como padre y conductor de la Transición.
Lo hizo con apoyos numerosos e intensos de muchas personas, ciertamente, pero puede decirse con seguridad que, sin su visión e ímpetu, no se habría logrado el régimen actual, que, con todos sus defectos, es el más profundamente democrático, estable y duradero de toda nuestra historia.
Suárez, al frente de un grupo de hombres jóvenes provenientes de la sociedad civil, entendió el reto, afrontó los riesgos con audacia y organizó el tránsito mediante la Ley de Reforma Política, que enterró el pasado, y un proceso constituyente que consagró las virtudes del consenso, que a su vez era fruto del deseo unánime de no reproducir los errores que nos habían llevado a la Guerra Civil.
Llegó a la conclusión de que los políticos son hombres como los demás, que en el fondo, las cualidades que verdaderamente cuentan son las humanas. Pensaba que un político no puede ser un hombre frío, no debía convertirse en un autómata, debe de recordar que cada una de sus decisiones afecta a seres humanos. A unos beneficia y a otros perjudica. Y debe recordar siempre a los perjudicados… Suarez nunca los olvidó. Él siempre vio la cara de los gobernados uno a uno.

Aprendió que los problemas reales de un país exigen que todos arrimemos el hombro; exigen un altísimo sentido de corresponsabilidad. Y sin embargo, los políticos no transmitimos esa imagen de esfuerzo común. Reconoció que la clase política le estaba dando un espectáculo terrible al pueblo español.
No tuvo vocación de estar en la historia, no le compensaba. Su mayor preocupación era la convivencia puesto que pensaba que la democracia exigía una convivencia perfecta. Estaba convencido de que había que crear las condiciones necesarias para que los españoles convivieran por encima de sus ideas políticas, que las ideologías no dañaras las condiciones de amistad, de vecindad.
Entre los hitos de su mandato, estuvieron los Pactos de la Moncloa, fundamentales para evitar que el malestar provocado por la calamitosa situación económica diera al traste con la transición política; la Ley de Amnistía de 1977; la trascendental Ley de Reforma Política; la legalización del PCE, y, por supuesto, la Constitución y el Estado de las Autonomías.

La envergadura personal de Adolfo Suárez alcanzó el cenit durante el Golpe de Estado del 23-F, cuando junto al general Manuel Gutiérrez Mellado resistió en pie y sin doblegarse la embestida militar que pretendió humillar al sistema representativo.

Por todo lo expuesto se somete a la consideración del Pleno la aprobación del siguiente

ACUERDO:

1- Aprobar dedicar una calle o plaza en Utrera al ex presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, por su contribución al desarrollo de la democracia y las libertades públicas en España.

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