En el Pleno Ordinario correspondiente al mes de enero, el Grupo Municipal Popular presentó una moción en la que solicitaba la creación de una comisión para el seguimiento de las mociones aprobadas en Pleno con el objetivo de que dicha comisión se reuniera, una o dos veces al año, para hacer el seguimiento de las mismas ya que, según los populares, muchas veces estos acuerdos “se quedan en una mera declaración de intenciones que se olvidan en un cajón. Ello principalmente cuando se dirigen a instancias supramunicipales y cuando se produce un cambio de legislatura, sobre todo si conlleva un cambio de color político, se hace más evidente”.
Los populares se quedaron solos en el Pleno ante la defensa de su moción, ya que “el Equipo de Gobierno argumentó que era el Pleno de la Corporación el lugar indicado para hacerlo, en concreto en el turno de ruegos y preguntas, y que era darle trabajo innecesario a los concejales, de lo cual se olvidan cuando convocan plenos extraordinarios sin tener más motivo de urgencia que el producido por dejar todo para el final y que se le cumplan lo plazos legales”.
Fernando Torres, portavoz popular, utilizó el turno de ruegos y preguntas, a pesar de haber declarado que este debe utilizarse para interpelaciones sobre cuestiones concretas, para preguntar al alcalde sobre todas y cada una de las mociones aprobadas en la presente legislatura.
