Lleno absoluto en el Teatro Municipal Enrique de la Cuadra este Miércoles de Ceniza para presenciar el espectáculo Flamenco Cofrade “La Esperanza de una Buena Muerte”, que desde bastantes días antes de su puesta en escena había colgado el cartel “Agotadas las entradas”.
Y es que cada vez que la Hermandad de Los Gitanos de Utrera organiza un evento, siempre está la respuesta masiva de Utrera.
“La Esperanza de una Buena Muerte” subió al escenario del teatro la mágica “Noche de Los Gitanos”, con marchas, saetas, alboreás, fragmentos del Pregón de Semana Santa de David Gutiérrez y hasta el palio de la Virgen de la Esperanza para rematar un magnífico espectáculo, ideado por José Suárez Pitín hijo, en el que el baile tuvo un protagonismo muy especial.
La marcha “Virgen del Valle” abría la noche con la interpretación de la misma por Alberto Bocanegra al piano y el baile de Agui Arenas. A esta apertura siguió la intervención de David Gutiérrez que leyó un fragmento de su pregón que finalizó interpretando la “Salve” a la Virgen de la Esperanza.
Tras ello se escuchó la primera saeta de la noche en la voz de José Valencia dedicada al Cristo de los Gitanos, y de nuevo música, a cargo de M5, para la Esperanza Gitana.
Los alumnos del Conservatorio de Sevilla, con coreografía creada por José Galán, interpretaron una versión muy particular de la marcha “La Saeta” que fue haciéndose por momentos más flamenca cuando a la interpretación se unió José Suárez, Pitín hijo, con su guitarra.
Joana Jiménez apareció en escena para cantar una saeta, antes de que David Gutiérrez volviese al escenario para dedicar a la Virgen de Los Gitanos un fragmento del Pregón.
Muy original y sorprendente la coreografía creada por Agui Arenas y José Suárez para la marcha Callejuela de la O, en la que Sofía Suárez aparecía ataviada de costalero.
Manuel Cuevas se adentró por el Patio de Butacas hasta subir al escenario interpretando una saeta que dio paso a los cantes más gitanos de la noche a la Virgen de la Esperanza.
Rubén Olmo puso su baile y su coreografía a la marcha “Nazareno Gitano” y a su término, de nuevo, José Valencia puso su voz a “Duquela Gitana”.
Pero quedaba por vivir los que, quizás, fuesen los momentos más emotivos del espectáculo la marcha “Madre de los Patriarcas” cantada por el Grupo Joven de la Hermandad, los más pequeños con sus hábitos de nazareno simbolizando el futuro, y la llegada del palio de la virgen al escenario para poner el punto final con los sones de la Asociación Musical Utrerana dirigida por José Salazar.
