Parece ser que, tras años de espera y anuncios sobre la cercanía de las obras, el arreglo y remodelación de la calle San Fernando será pronto una realidad.
En la mañana de este jueves, el Gobierno Municipal ha aprobado, en Pleno, una modificación presupuestaria destinada a obtener la financiación de la parte que debe aportar el consistorio a la subvención que la Diputación Provincial concedió para las obras de la calle San Fernando, correspondiente al Plan de Reactivación Económica y Social 2020-2021, Plan Contigo, por la que se aprobó el proyecto de ejecución de esta vía, con una financiación de 425.000 euros.
Las obras previstas afectarán a la calle en su totalidad, contemplando la sustitución del pavimento, red de abastecimiento y saneamiento, así como el soterramiento en cruces de las líneas eléctricas existentes.
Asimismo, se incorporan canalizaciones para completar en el futuro el soterrado de tendidos eléctricos y la instalación de redes de telecomunicaciones.
El proyecto adopta la solución de plataforma única de uso mixto en la zona que combina circulación peatonal y tráfico rodado, es decir, la calle tendrá un solo nivel sin que exista una diferencia de altura entre la calzada y el acerado.
Los márgenes, con diferente anchura a lo largo de la vía, serán de uso exclusivo peatonal con autorización para vados de cocheras.
En cuanto a las instalaciones de abastecimiento y saneamiento, se sustituirán las existentes por redes nuevas acordes a las indicaciones realizadas por Aguas del Huesna, variando la cota de tendido de las instalaciones respecto de las actuales.
Siguiendo la recomendación del Plan Especial del Conjunto Histórico de Utrera, se dispondrá en la calzada situada bajo el Arco de la Villa y zonas aledañas incluidas dentro del ámbito de actuación del proyecto.
Se dispondrá de un sistema que evite la transmisión de vibraciones producidas por el paso de vehículos que pudieran afectar negativamente al citado inmueble protegido, que consiste en situar debajo de la solería de hormigón de la calzada y en sus flancos, una lámina elástica de polietileno reticulado de 10 mm. de espesor, que amortígüe el impacto que pueda suponer el tráfico rodado.
El proyecto incluye un equipamiento urbano consistente en bancos, bolardos que delimiten las áreas de circulación, aparcamientos para bicicletas, señalización vertical y plantación de arbolado.
Las obras deberán empezar a la mayor brevedad posible, dado que se ha negociado un plazo para poder conservar la subvención, que finaliza a lo largo del mes de junio.
