Las Delegaciones Municipales de Cultura y de Obra e Infraestructuras han iniciado las obras de adecuación de la sinagoga con una serie de medidas provisionales en pro de proteger el recinto y hacerlo visitable para las catas arqueológicas, garantizando la seguridad de los visitantes.
Estas medidas se realizarán en dos fases. En una primera se procederá a la protección inferior de la cubierta de madera para lo que se llevará a cabo una limpieza de la superficie en el techo; eliminación de revestimientos sueltos que puedan caer posteriormente sobre red; colocación de reglas o tubos de fijación de red en muros sobre arcos y sobre fachada; colocación y tensado de malla en reglas y tubos muros.
También se realizará la instalación de un circuito de emergencia en superficie con luminaria junto a extintores móviles y detectores de humo.
Se procederá a la colocación de una escalera metálica para acceder desde el nivel actual de la excavación de la sinagoga a la calle Fray Cipriano de Utrera, algo para lo que se hace necesario esta.
Para las visitas se acondicionará un aseo.
El presupuesto de la ejecución de esta fase de adecuación asciende a la cantidad de 7.616 euros con un plazo de ejecución de dos meses.
Al mismo tiempo, en un breve plazo de tiempo, se llevará a cabo el inicio de la segunda fase de la actividad arqueológica.
El avance de esta segunda fase podrá ser contemplada por visitas gracias a las medidas que se han mencionado anteriormente, para que los visitantes puedan ir comprobando de primera mano los avances arqueológicos que se lleven a cabo.
Los objetivos de esta nueva fase son el recuperar toda la superficie de la sala de oración, incluidos la bimah (plataforma elevada y un lugar de lectura, que se encuentra normalmente en el centro de la sinagoga) y el espacio reservado a las mujeres.
Agotamiento de la estratigrafía para alcanzar los niveles fundacionales de la sinagoga; control arqueológico de movimiento de tierras al este de la sala de oración, para recuperar la cota del Hospital de la Misericordia correspondiente al siglo XVIII; control arqueológico de movimiento de tierras al este sur de la iglesia, para terminar de recuperar la cota del Hospital de la Misericordia correspondiente al siglo XVIII.
También se actuará en la localización de la mikve (espacio donde se realizaban los baños de purificación). Con la recuperación de la cota del siglo XVIII en torno a la sala de oración, permitirá la localización de este elemento imprescindible en toda sinagoga.
Completar la documentación del hejal (pequeña recámara decorada donde se guardaban los rollos con los pergaminos de la Torá) para recuperar, hasta donde sea posible, su configuración original.
Recuperación del alzado original conservado de la sala de oración en el parlamento que la delimita por su lado este, en la cara exterior del mismo; análisis paramental de los muros que delimitan el claustro del Hospital de la Misericordia por su lado este, para continuar con el proceso de documentación y caracterización del complejo sinagogal.
Por último se completará el análisis paramental del muro que delimita por el Norte la nave del Evangelio, para documentar el arco que es parcialmente visible.
Esta segunda fase tiene un presupuesto de casi 18.000 euros.
En palabras de la delegada municipal de Cultura, María José Arroyo, “el estado de conservación de la sinagoga, siendo parcial, no deja de ser excepcional, pues, con las evidencias arqueológicas documentales, incluido su alzado completo, puede restituirse su superficie y volumetría originales”.
