En el año 2006 empezó a aparecer esta plaga del llamado picudo rojo, por lo que se organizaron actividades sobre las posibles consecuencias, tratamiento y eliminación. Más tarde, en Diciembre de 2009 se realizaron unas charlas informativas en la Urbanización Casacerros y en la de Toranzo, y en Febrero de 2010 en la Urbanización El Comodoro.
El 16 de Febrero de 2010 se elimina la primera palmera infectada por el Picudo rojo en la Urbanización Casacerros y se ayuda en los tratamientos a los vecinos. A partir de ese momento su expansión es imparable y su tratamiento constante desde el inicio de esta plaga que afecta velozmente a todo el Sur de Europa donde saltó desde su origen en la Asia tropical.
En un principio el picudo rojo sólo atacaba a una única especie de palmera, pero se está observando el ataque en otras distintas en la adaptación del insecto al medio para subsistir
El censo de palmeras públicas del termino de Utrera es de 2021, repartidas en: Palmera Phoenis canariensis 335, Phoenis Dactylifera 537, Washingtonia robusta 1069, Washingtonia filifera 36 y de otras especies 44.
El cálculo del coste anual del tratamiento preventivo del censo de palmeras de Utrera se estima en 157.638 euros. Esto sería inviable, por lo que la Delegación Municipal de Parques y Jardines ha decidido, a partir de los informes técnicos determinantes, escoger a 86 palmeras emblemáticas con tratamientos preventivos contínuos, y puntualmente a otras 300. También se han instalado 10 trampas con feromonas alrededor del casco urbano, donde se han atrapado más de 2.000 insectos en los 18 meses que llevan colocados.
A fecha de hoy se han eliminados 62 palmeras públicas y se ha colaborado con el asesoramiento a particulares y en especial a urbanizaciones. También en la eliminación de unas 200 palmeras de particulares, triturándolas en el acto del corte para evitar la expansión de más de 500 insectos que pueden habitar en su interior.
Para Wenceslao Carmona, delegado municipal de Parques y Jardines (Partido Popular), “estamos actuando haciendo el mayor esfuerzo posible dentro de nuestras posibilidades, y lamentablemente, los técnicos tienen que eliminar algunas palmeras por el gran número de insectos que proliferan en las mismas”.
