Solemnidad y recogimiento para celebrar, en la capilla de la calle La Fuente, la Función Principal de Instituto de la hermandad trinitaria en la festividad de la Santísima Trinidad presidida por el Cardenal Arzobispo Emérito de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, en el Tricentenario de dicha Hermandad.
Y a estos 300 años de vida de hermandad se refirió el Cardenal Emérito en su homilía de la que dijo “raíces y cimientos profundos ha de tener para mantenerse ante todos los cambios”. Importantes cimientos, entre los que destacó “el pueblo de Utrera”, no solo como lugar de nacimiento sino de forma de vida.
El Cardenal Emérito de Sevilla tuvo una mención especial para los costaleros, de los que dijo que su oficio “no es llevar el paso” sino “esconder su cara para que se pueda ver mejor la imagen del Señor y se perciba más viva”.
Tras la Homilía se procedió a la Protestación de Fe de los Hermanos, y al finalizar la celebración de la Santa Misa se hizo entrega al hermano mayor de la Hermandad de a Santísima Trinidad, por parte del alcalde en funciones, Francisco Jiménez, del escudo de la ciudad en reconocimiento al Tricentenario Fundacional que se está desarrollando.
La hermandad, también, quiso agradecer a Jiménez la “atención prestada a todos los actos conmemorativos”, y le hizo entrega de una reproducción del tríptico formado por los tres carteles, edición especial, limitada y numerada firmada por el autor, Antonio Rodríguez Ledesma.
También se entregó un donativo a las tres Cáritas Parroquiales de Utrera que fue recogido por sus representantes de los Hermanos mayores anteriores.
Al Cardenal Arzobispo Emérito de Sevilla se le obsequió con una edición decimonónica de un Breviario, antes de que procediera a la bendición del Tríptico con los tres carteles que quedará para siempre en la capilla y el descubrimiento de una placa conmemorativa del 300 Aniversario Fundacional de la Hermandad que se viene celebrando.
