Agotar todas las vías de negociación posibles antes de perjudicar nuevamente a los vecinos de San Joaquín. Esta es la intención que han puesto de manifiesto las partes implicadas en la polémica titularidad de los terrenos deportivos y de ocio de la zona, de un lado el Ayuntamiento de Utrera y de otro la marquesa de Santaella.
En la mañana de este lunes 1 de julio tuvo lugar una nueva reunión en la que el regidor formuló su oferta tras haber consultado previamente a técnicos municipales y al departamento jurídico. La propuesta consiste en entregar a la marquesa “una parcela de titularidad municipal de 500 metros cuadrados en otro punto de Utrera, aún sin determinar, a cambio de que esta deje los terrenos de San Joaquín tal y como están.
La decisión del regidor es el resultado de un estudio pormenorizado de los proyectos originales de la empresa que hizo la barriada en la década de los 80, Construcciones Béjar. En ellos, según explica Jiménez “aparece que del total edificable solo quedan disponibles 500 metros cuadrados, y teniendo en cuenta que en San Joaquín no se puede construir tiene que ser en otra zona de Utrera”.
Todo ello fue planteado en la reunión, ante los representantes de los vecinos, técnicos del ayuntamiento, miembros de la corporación municipal y el abogado de la propietaria, que “no se mostró contento con la propuesta, pero se ha comprometido a trasladarla a la marquesa para que esta decida si aceptar o formular otra posibilidad”. Esto será en la reunión fijada para el próximo jueves.
El alcalde ha querido destacar el buen tono de todas las partes y agradecer la colaboración de los vecinos con el Ayuntamiento, puesto que “ambos defendemos lo mismo, que no pueden quitar lo que es del pueblo”.
Hasta ahora, explicaba el alcalde las propuestas que formulaban eran “inasumibles para el consistorio, y siempre se ha querido resolver de una manera pacífica pero no por encima de lo razonable”. Por el momento se han comprometido a paralizar el desmantelamiento hasta agotar las posibilidades de acuerdo, mientras el ayuntamiento continúa con los trámites para la recepción formal de la barriada.
