El pasado domingo se celebraba una de las festividades más importantes de la ciudad de Utrera, el Corpus Christi de Santa María, que este año dejaba una histórica estampa debido al el carácter festivo que vive la Iglesia de Utrera con motivo de la declaración del año 2014 como Año jubilar de Consolación.
La primera novedad del presente año es el cambio de horarios de la salida procesional a por la mañana, evitando así las altas temperaturas que en estas fechas prevalecen. Por ello, tras la Eucaristía a las 9:30 horas todas las hermandades y cortejo estaban perfectamente organizados para celebrar esta importante festividad.
Otra de las novedades que la Parroquia y la Hermandad Sacramental de Santa María de la Mesa decidieron fue incorporar en el Cortejo de la Procesión General del Corpus de este año, y de forma extraordinaria, la imagen cedida por las Hermanas de la Cruz y que se venera en el Convento Utrerano, Santa Ángela de la Cruz, que fue portada en andas por miembros de la Hermandad.
Con esta incorporación, el cortejo se vio enriquecido además de ofrecer a los fieles de Santa Ángela de la Cruz un motivo de alegría al verla por las calles de Utrera que estaban exornadas para acoger el paso de la procesión. Varios altares tanto de hermandades como de particulares hacía que la procesión hiciera paradas en ellos en forma de cortesía y mostrar el agradecimiento por el magnífico trabajo realizado por parte de los vecinos del barrio de Santa María.
Así, en un constante manto de hojas de palma y romero entre otras plantas discurrió un cortejo abierto por los niños carráncanos, al que le seguían además de las Imágenes de Santa Ángela de la Cruz, los habituales pasos del niño Jesús Eucarísitico, la Virgen del Dulce Nombre y el Santísimo acompañado de la Asociación Musical Álvarez Quintero, cada una de las hermandades de Utrera con sus estandartes y varas, los niños y niñas de comunión y sus catequistas, autoridades civiles y religiosas y miembros de la Hermandad Sacramental de Santa María.
Destacar el paso por el Convento de las Hermanas de la Cruz, donde deleitaron con sus cantos el paso del Santísimo y el paso por la casa hermandad de Los Aceituneros donde realizaron una petalada al paso del Corpus. Siguieron por las diferentes calles al son de las campanas que fueron tocadas para la ocasión desde el templo y el Convento.
El cortejo lo cerraba la Custodia de plata portando el Santísimo Sacramento del Altar que también portaba una miniatura de la Virgen de Consolación dado el carácter extraordinario de este año.
Antes de finalizar el acto, Don Ignacio Guillén quiso tener un detalle con Andrés Pablo Guija que ese mismo día se nombraba Sacerdote, regalándole la misma parroquia junto con algunos grupos parroquiales, una casulla de guitarra realizada por Manuel Solano bordado con un pelícano en el frente y el emblema parroquial del Avemaría entre dos palmas.
