El pasado viernes se cerraba el ciclo de “Noches de julio”, que ha constado de cinco conciertos donde la calidad musical e instrumental ha sido la protagonista junto al éxito de público que acogía la Plaza de Gibaxa.
“Noches de julio” se ha venido desarrollando de la mano de la Escuela de Música Clásica y Flamenco “Utrera Suena” que este año cambia su fecha al mes de noviembre ya que este año tocaba adaptarse a la agenda por el Año Cultural Abate Marchena.
El ciclo comenzó el lunes con la artista utrerana Maui y su espectáculo “Soy una Feria” con una sorprendente puesta en escena en la que se mezcló música de calidad, humor, flamenco, danza, poesía y teatro.
Continuó el martes 10 con el cuarteto del guitarrista Juan Carlos Romero. Romero ha arropado a las primeras espadas del cante flamenco como José Mercé o Turronero y fue Premio Nacional de Guitarra en el prestigioso concurso de Jerez de la Frontera.
El miércoles 11 de julio fue el turno de Jesús Méndez, que demostró su preocupación por la esencia del cante gracias a su propuesta que lleva por nombre Sentires. Dicho cantaor jerezano ha llevado a cabo una carrera meteórica, estando considerado actualmente como una de las figuras más consideradas del flamenco actual.
El jueves 12 de julio fue el turno de la música clásica con la Orquesta Juvenil de Óbidos, creada en 2010 y que con la batuta de su director Joao Raquel ha participado en numerosos festivales de música de carácter internacional.
El viernes 13 cerró el ciclo Daniel Casares, el que fuera uno de los niños prodigios de la guitarra flamenca y que presenta en Utrera su nuevo trabajo discográfico y su nuevo espectáculo que lleva por nombre Picassares, inspirado en el pintor internacional malagueño.
La Delegada de Cultura y Turismo Carmen Cabra hacia un balance al termino del último concierto y se mostraba satisfecha del trabajo realizado, ya que han apostado este año por música de calidad pero con especial protagonismo a la guitarra.
